¿Cómo enfrentarme a la PAU (Prueba de Acceso a la Universidad)?

La PAU es un examen como otro cualquiera. No, mentira, es un examen para el que llevas entrenándote todo el año. Nunca antes habías estado más preparado/a así que SÓLO PUEDE SALIR BIEN.

En este post te damos una serie de consejos que te vendrán muy bien.

El día previo al examen:

  • No aprendas cosas nuevas. Si eres de las personas que no eres capaz de no mirar un libro el día de antes, respeta por lo menos la tarde y relájate.
  • Pasa un día relajado y tranquilo. Haz cosas que te gusten y no te cansen como pasear por la naturaleza, escuchar música, ir al cine, que te den un masajito…
  • Evita emociones fuertes y/o violentas como una discusión, pueden hacerte olvidar lo aprendido con facilidad y nos traen emociones negativas.
  • Prepara tu mochila con todo lo necesario: bolis que funcionan, calculadora con pilas, DNI, lápiz…
  • Comprueba que sabes llegar al sitio donde se realiza el examen y controla el tiempo que necesitas para llegar.
  • Come sano y ligero y bebe mucha agua.
  • Respeta el horario habitual de sueño. Si por la noche te sientes muy nervioso/a intenta evitar esos pensamientos y concéntrate en la respiración hasta que te quedes dormido/a.

El día del examen antes de entrar

  • Levantate con suficiente antelación para desayunar tranquilamente y llegar al lugar del examen con bastante tiempo de antelación para evitar posibles imprevistos (mínimo 20 minutos antes).
  • Si tienes algún imprevisto como accidente de tráfico, problemas con el transporte público o similar pide un justificante.
  • Mejor no repasar a fondo pero si lo haces no te pongas nervioso/a si crees no recordar algún concepto. Se deberá seguramente a tu excitación previa y cuando estés delante del examen más tranquilo lo recordarás.
  • Intenta no hablar con tus compañeros del examen y alejarte de aquellos que están muy nerviosos.

Durante el examen

  • Escucha con atención las instrucciones que recibes de los vigilantes sobre las pegatinas identificativas, hora de comienzo del examen, hojas a entregar en el mismo, lo que está permitido hacer y lo que no. Por ejemplo está prohibido escribir en boli rojo o verde, escribir en lápiz (a nos ser que la asignatura en cuestión lo permita) o usar ti-ppex.
  • No copies. El riesgo es demasiado grande. En este documento puedes leer las consecuencias que tiene.

    Cómo realizar el examen

  • Una vez recibas tu examen tómate tu tiempo para leer ambas opciones con calma y elegir la correcta. Utiliza un código previamente establecido, como ticar las preguntas que dominas, una cruz para las que no y una raya para las que dominas parcialmente.
  • Una vez elegida la opción empieza por contestar lo que mejor te sabes para optimizar el tiempo del que dispones.
  • Lee con atención las preguntas y pon atención a lo que te están preguntando. Algunas preguntas pueden pedirte varias cosas. Asegúrate de contestarlas todas. Un buen consejo es tachar las que ya habéis hecho en la hoja del examen. En caso de que no entiendas bien el enunciado puedes consultar con los profesores que vigilan.
  • Contesta lo que te preguntan, no des información en exceso. Además de robarte tiempo para responder otras preguntas te quita madurez como estudiante. Saber sintetizar la información es una de las cosas que se evalúan.
  • No te preocupes si algunas personas acaban antes que tú. Ser el primero en terminar no indica nada, ni te da mejor puntuación.
  • Si te sobra tiempo repasa el examen entero. Comprueba que has contestado todo, que no tienes faltas de ortografía, repasa cálculos…

Consejos para las preguntas tipo test, ejercicios de relaciona, verdadero/falso.

  • Lee las preguntas con calma y contesta/relaciona aquellas en las que no tienes dudas.
  • Deja para el final y marca aquellas que todavía no has contestado.
  • En la segunda pasada contesta aquellas más asequibles y dedica el tiempo restante para las que te generan dudas.
  • Deja tiempo para revisar. En caso de error deja claro cual es la nueva respuesta correcta. No debe generarle dudas al corrector ya que invalidaría la respuesta.

Importante para eliminar preguntas y aumentar el porcentaje de éxito.

  • Procede por eliminación de alternativas.
  • Presta especial atención a las palabras claves: siempre, a veces, ninguno, todos, igual, pocos.
  • Entérate si se penalizan los errores. Si se penalizan no contestes las preguntas si no sabes la respuesta.
  • Lee bien los enunciados y entérate si sólo una respuesta es correcta o puede haber varias.

Consejos para las preguntas abiertas a desarrollar.

  • Lee bien las preguntas y presta atención a lo que te están preguntando. Pueden preguntarte varias cosas en una sola pregunta.
  • Haz un esquema en sucio que te ayude a organizar tu respuesta para que no se te olvide nada.
  • Escribe una serie de palabras clave que vayas a utilizar. Te ayudará para la redacción. Elije los verbos adecuados y diferentes nexos de unión.
  • No escribas en exceso y limítate a lo que te están preguntando.
  • Ve de lo general a lo particular.
  • Desarrollar en cada párrafo una única idea o concepto.
  • En el último párrafo, retomar de nuevo los aspectos más importantes a modo de conclusión.
  • Distribuye el tiempo del que dispones entre las preguntas. De nada sirve agotar todo el tiempo dejando una sola pregunta perfecta si no contestamos ninguna más.
  • Reserva unos minutos para repasar el examen, leyéndolo sin prisa y prestando especial atención a la ortografía.
  • Lee las preguntas prestando mucha atención a lo que se te dice. Detente en las palabras claves que explican lo que has de hacer: comparar, contrastar, clasificar, definir,esquematizar, justificar, relacionar…
  • Comienza a responder, si puedes, por la pregunta que mejor conozcas.
  • Si ves que dispones de poco tiempo para responder a una pregunta, no la dejes en blanco, haz un esquema, bosquejo o resumen para indicar al profesor que conoces la respuesta.
  • Evita los dos errores típicos de este tipo de examen: contestar telegráficamente o desarrollar un punto en exceso en detrimento de los demás.
  • Deja espacio en blanco entre preguntas y entre los párrafos más importantes, así podrás volver sobre ellos y anotar lo que olvidaste.
  • La presentación del examen ha de ser aceptable y el texto ha de estar escrito con letra bien legible.

¿Y si me quedo en blanco?

Quedarse en blanco es consecuencia del estrés. Intenta relajarte y dominar el control de la situación. Evita obsesionarte con lo que te está pasando. Cierra los ojos y comienza a respirar profundamente y despacio. Cuando estés más tranquilo/a vuelve al examen e intenta hacerte un esbozo del tema para recordar lo que te falta.

Examen acabado

Utiliza el tiempo que tienes entre examen y examen para descansar y relajarte antes de empezar el siguiente. Sal al aire libre y pasea y no comentes con tus compañeros los resultados.

¡Mucha suerte! Todo esfuerzo tiene su recompensa.

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